Los alrededores de la universidad de Suleimaniya parecen un desfile de la moda de primavera de cualquier ciudad europea. Las estudiantes lucen sus mejores galas y la mayor parte de ellas se olvida del velo, al menos durante un rato. Cruzan miradas coquetas con los chicos, que se les acercan de vez en cuando, con cautela, casi furtivamente. "Las clases son uno de los pocos momentos en que podemos estar con las chicas y hablar con ellas. Después es muy difícil", me dice uno de los alumnos.
Aquí la posibilidad de una invasión turca no significa nada, ocupa muy pocas conversaciones. "Tenemos muchos otros problemas. Y el sexo es el mayor de todos"
El Kurdistán sólo es occidental en la apariencia y en el vestir"
Aquí sólo puedes estar con una mujer si te casas con ella, y eso cuesta mucho dinero. Nosotros no tenemos dinero, así que ni nos vamos a casar ni vamos a tener sexo. La gente dice que es por el islam. Yo te digo que no, que el islam no dice nada de eso. Es nuestra tradición, nada más"